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DOCUMENTOS LIBERTARIOS



'Free Radical' de New Zealand

Lo que sigue es la traducción completa del muy interesante discurso en el séptimo aniversario de la revista 'Free Radical' de New Zealand* por parte de su creador.



REALITY CHECK
por: Lindsay Perigo


Discurso a la Free Radical Foundation, atardecer Sábado 28 Abril 2001

Señoras, señores y Radicales Libres.

¡¡Kaya Oraaaa!!

El próximo mes marca el séptimo aniversario de la publicación del primer "Radical Libre". El número Uno salió en Wanganui en Mayo de 1994. Han sido 7 años de Cielo e Infierno. Aunque no puedo hablar por experiencia directa, asemejo a la emisión de cada número como dar a luz, con toda la pena y la euforia que significa.

En mi editorial inaugural, cité a un hombre de negocios que dijo: "El problema contigo, Lindsay, es que quieres reducir todo al tema de la libertad, casi nadie cree en la libertad hoy en día".

A continuación escribí: "Eso, es lo que este periódico tratará de cambiar. La falta de creencia en la libertad. La falta de conciencia de lo que libertad es. La inhabilidad de ver a través de muchos de sus falsos rostros. La casi completa ignorancia de sus bases filosóficas. El hecho de que precisamente al tiempo que la mayor parte del globo ha repudiado la tiranía, mas y mas neocelandeses -a veces involuntariamente- se abracen a ella. Nos damos cuenta que las probabilidades en contra son formidables, pero desafiarlas será mucho mas edificante que rebuznar en el Coro Mediático Coercitivo."

Después de siete años, es claro que todo lo que describí es esas editoriales se ha vuelto peor. Después de siete años tenemos un gobierno socialista con popularidad en alza, gravando y regulando todo lo que se ve, extendiendo los tentáculos del Big Brother en todas direcciones, tratando ávidamente de tribalizarnos totalmente, mientras coquetea con la dictadura que gobierna a China comunista.

Free Radical ha fallado aparentemente en lograr la mas mínima influencia. Es lo que podría llamarse, un fracaso miserable. Después de siete años ¿es hora de guardar la carpa?

El titulo de mi discurso esta noche es "Reality Check", quiero revisar el haber, identificar los errores y señales que han emergido sobre los años, para darles a todos algo para pensar, mientras llevamos la batalla adelante. Y seguir adelante debemos, al menos yo, no tengo intención de plegar la tienda.

Primero, hay mucho más gente adentro que hace siete años. En aquel tiempo éramos solamente Deborah y yo. Ahora la revista tiene 25 escritores estables de todas partes del mundo, un sitio y una reputación internacional; tiene la nueva 'Free Radical Foundation' para empujarla a nuevas alturas; hay un nuevo partido político promocionando las mismas ideas, que juntó seis mil votos en las ultimas elecciones; me dicen que hay también una radio de alcance nacional con las mismas ideas. Balanceando, dudo que los libertad-amantes de ningún otro país pueda vanagloriarse de semejante cantidad de herramientas a su disposición.

Visto de esa manera, el progreso en estos siete años ha sido extraordinario. Pero no podemos dormirnos en los laureles y, de nuevo, quisiera exponer algunos pensamientos basados en la experiencia de estos años que deberían ayudarnos a ir hacia el futuro de forma más efectiva.

Posiblemente la diatriba mas a menudo dirigida hacia nosotros es que estamos en 'una nube de gases' 'afuera del planeta', 'seguidores de quimeras' desesperanzadamente divorciados de la realidad. Aunque de hecho, la iteración voluntaria y la libertad de empresa abunda en derredor nuestro, en este preciso momento, a pesar de los mejores esfuerzos de los gobiernos para ahogarlos. Y son demostrablemente beneficiosos.

Observe, aquí estamos reunidos esta noche por consentimiento mutuo en los términos acordados, en un establecimiento privado, comiendo alimentos preparados y bebiendo vino producido, por una empresa privada. ¡Ve que bien que funciona! Si no fuera por las restricciones y los impuestos aun funcionaria mucho mejor.

En cierto sentido, lo que estamos proponiendo no es nada radical después de todo; es solamente una extensión de lo mejor que ya está aquí.

Pero a veces nos entregamos en las manos de quienes nos acusan de estar fuera del planeta, porque sucumbimos a la utopía nosotros mismos. Una vez que el principio de la no iniciación de la fuerza se aplica a todo, estamos tentados a imaginar que debemos sostener el Símbolo Sagrado en nuestras manos; el Nirvana habrá llegado; todos los problemas sociales se habrán ido.

Por supuesto que no será así. Seguro, un mundo en el cual el respeto por la razón y la libertad sea lo normal, en lugar de la excepción, será un adelanto inmenso, pero algunos problemas subsistirán, algunos no previstos aparecerán.

Lo que estamos proponiendo es simplemente el mejor marco de referencia, el mejor contexto social para enfrentar los problemas que aparezcan, uno en el cual no haya compulsión y cada uno se relaciona con los otros sobre la base del consentimiento mutuo.

Pero no se equivoque, todavía habrá crímenes (por ello es que no somos anarquistas); todavía habrá accidentes; todavía habrá desastres naturales, habrá conflictos, habrá errores, habrá mala gente. Y mal ayuda a nuestra credibilidad (y nuestra verosimilitud) tratar la llegada de una sociedad libertaria, como el equivalente de la sociedad sin clases de Marx, el Cielo de los Cristianos ó la Utopía literal de Thomas More, -una especie de punto final- después del cual no habrá nada por que preocuparse.

Aun si esa sociedad consistiera 100% de Objetivistas concientizados, comprometidos a una racionalidad benevolente y a la proposición de que los intereses de los hombres racionales no crean conflictos, aun así habrá desacuerdos feroces.

¡Cómo evidencia, lo invito a observar la conducta de los Objetivistas concientes, ahora! Todas las cosas que he mencionado, son parte ineludible de la condición humana, si no fuera así, no habría drama en la literatura, ni música de ópera, la que sería mas bien aburrida. Y es una parte saludable de cualquier confrontación con la realidad, reconocer este hecho.

Habrá desafíos difíciles, situaciones donde como aplicar el principio de la 'no-iniciación de la fuerza' no resulte inmediatamente claro, y será fuertemente debatido.

¿Cómo, por ejemplo, enfrentaría una sociedad libertaria, un brote de aftosa? Algunos de ustedes recordarán la intensidad del desacuerdo entre los libertarios en esta misma materia, algunos arguyendo que es una función del gobierno luchar contra ella, otros protestando vehementemente que no es así. Ambos lados apoyándose en el principio de la no-iniciación de la fuerza, para validar sus argumentos.

Otro ejemplo: ¿Cuan rápido deberíamos reaccionar para sacudirnos los impuestos compulsivos? Éste produjo la Tercera Guerra Mundial en nuestras filas, entre gradualistas e inmediatistas, como los he llamado, divididos amargamente. Yo tomé partido por los gradualistas, pero también observé que era realmente fútil y prematuro estar sobre-preocupados por estos detalles de implementación aun.

Es importante que recordemos a nuestros críticos -y a nosotros mismos- que lo que estamos ofreciendo no es un plan detallado para utopía o algo parecido. Tal cosa no es posible, ni deseable, ni apropiado. Un partido político como Libertarianz** debe tener un programa por supuesto, pero no detalles del mismo, los recursos pequeños estarán siempre para debatirse. Lo que no está en discusión, son las ideas que los fundamentan.

A propósito de ello, es desorientador obsesionarnos con pequeños asuntos asilados, aun cuando hay una fuerte tendencia entre la mayoría de la población a hacerlo. Los asuntos aislados pueden ser útiles para el activismo político, como lo demostró la campaña sobre impuestos 'anti-NaZis On Air', pero aun participando en tales campañas, debemos separar el árbol del bosque.

Como yo, usted probablemente se habrá vuelto loco por años, por la gente que pregunta ¿Qué vamos a hacer con las calles? Esa es la razón por la cual tengo menos pelo de lo que supe tener. Al ser preguntado que íbamos a hacer con las calles, tan seguido, causaba que me los arrancara. Personalmente no haría nada respecto a las calles, porque no es mi problema. La respuesta general sería que las calles, tanto como todo lo demás, salvo las Cortes, la Policía y las Fuerzas de Defensa, serían poseídas y manejadas privadamente.

Esto, por supuesto, no es ni de cerca suficiente para la brigada ¿Qué hacemos con las calles? Ellos quieren saber quienes serán los dueños, por que precio y que medios les daremos, como será el sistema de cobro, que sucederá con aquellos que no puedan pagar, etc. En lugar de poner a funcionar sus propios cerebros y buscar sus propuestas, tratan la ausencia de una sola respuesta definitiva como una excusa para no apoyar ninguna causa libertaria.

Es importante que no permitamos a esta gente dictar los términos del debate. No debemos aceptar la premisa de que es trabajo de un partido político o por este caso, el de una revista, pensar por la gente. Esta premisa es similar a la noción de un partido político o una revista debe vivir la vida de la gente por ellos; estoy seguro que no necesito recordar a la audiencia los daños que esta idea ha provocado. Es la equivalencia política de la visión epistemológica*** de que, como no podemos saber todo no podemos saber nada; y si este fuera una clase de filosofía, podría estar toda la velada diciéndoles el mal que esta idea ha hecho.

Free Radical ha publicado y continuará haciéndolo, artículos sobre las calles; sobre la transición hacia las tasas**** voluntarias; acerca de la miríada de asuntos que atraen la atención del discurso público. Pero éstas serán siempre la opinión de un libertario de cómo encarar mejor estas cuestiones. Otros libertarios podrán tener a menudo diferentes soluciones. Lo que no debemos hacer es empantanarnos en tales diferencias y permitirles que oscurezcan el cuadro general.

Esto lo veo como un desafío mayor, en una época dominada por lo que Ayn Rand llama una "mentalidad anti-conceptual", donde los detalles provocan el flujo de humores, pero los principios no.

Esta mentalidad fue mejor descripta hace algunos años por un miembro de Libertarianz que dijo: "Olvida toda esa mierda filosófica"

Y la segunda mejor descripción fue la de Bob Jones, quien me dijo: "Para ya de escribir todas esas cosas de Ayn Rand en la tapa de Free Radical", con 'todas esas cosas' se refería a lo que fue la declaración de ética editorial que cubre a cada número y continuará haciéndolo. Se las recuerdo ahora:

"Esta publicación sostiene la soberanía de los individuos sobre su propia vida. Es decir: su derecho a mantener su vida y buscar su felicidad como elija. Mantenemos que posee este derecho, no por permiso de Dios, la sociedad o el gobierno, sino por virtud de su propia naturaleza de entidad pensante y electiva. Como corolario, promovemos la eliminación de la compulsión en los asuntos humanos. Promovemos la creencia en que toda interacción adulta, en cualquier ámbito de la vida, debería ser voluntaria. Defendemos el mercado libre, no solamente en el comercio, sino universalmente. No somos derecha ni izquierda. Estamos tan opuestos a la censura de los valores intelectuales y morales de la Derecha, como lo estamos de la regulación de la actividad económica sostenida por la Izquierda. Creemos que el único acto que puede ser apropiadamente prohibido en una sociedad libre, es la iniciación de la fuerza o el fraude de parte de alguien contra otro; que las únicas leyes que pueden ser apropiadamente impuestas son aquellas que prohíben el uso de la fuerza o el fraude, por ejemplo, las leyes contra el asesinato, violación, asalto y robo; y que la única función legitima del gobierno es definir y hacer cumplir esas leyes"

Eso es lo que publico en cada número, y les puedo decir ahora, que el Infierno se congelará, antes que deje de hacerlo. Esa es la esencia, la verdadera fuerza de vida, de The Free Radical. Es una definición simple, con la cual una mentalidad conceptual no debería tener dificultades. Si alguna gente lo considera mas allá de su comprensión, lo veo como su problema, no el mío. Excepto que yo -y todos ustedes-debemos vivir con las consecuencias.

/"Un síntoma grave de la desintegración intelectual y moral del hombre o una cultura -dice Ayn Rand-- es la limitación de las visiones y las metas al rango de cosas materiales del momento inmediato. Eso significa: la desaparición progresiva de las abstracciones en el proceso mental de una persona o de las preocupaciones de la sociedad. La manifestación de una conciencia desintegrándose es la inhabilidad de pensar y actuar en términos de principios. Un principio es una verdad fundamental, primaria o general, sobre la cual otras verdades dependen. Tal principio es una abstracción que abarca un gran numero de concretos. Es solamente por medio de principios que uno puede implementar sus propias metas de largo alcance y evaluar las alternativas concretas en cada momento dado. Solamente los principios permiten a una persona planear su futuro y lograrlo. El estado presente de nuestra cultura puede ser calibrado por la medida en que los principios han desaparecido del discurso público, reduciendo nuestra atmósfera cultural a las sórdidas, pequeñas riñas familiares que regatean sin sentido sobre cosas materiales triviales, mientras traicionan sus valores más grandes, vendiendo su futuro por alguna ventaja espuria del momento." /

¿Alguna vez oyó a la escena política contemporánea de New Zealand mejor descripta? Piense sobre el furor desatado sobre la selección del esposo de la Primera Ministro para encabezar una revisión de las reformas al sistema de salud de la década pasada. ¿Que dijeron los partidos de la oposición National y Act, supuestamente comprometidos con los principios de la libre empresa, acerca de esto? ¿Qué no había necesidad y no se debería hacer tal revisión (costeada compulsivamente con fondos públicos), que el gobierno debería alejarse, por sí mismo, de esta área de salud lo más rápido posible? No. Sino que el esposo de la Primer Ministro no era la persona indicada para el trabajo. Y que bodrio armaron alrededor de ello. ¡Regateos sin sentido sobre cosas triviales, para obtener espurias ventajas momentáneas, de verdad!

Así que otro componente de una 'reality check', entonces, es recordarnos la crucial importancia de los principios; principios derivados de la realidad, para ser aplicados a la realidad.

El humor es también crucial, como una herramienta polémica y un medio de gozar de nuestras propias vidas. Nunca confíes en un hombre, siempre he dicho, sin una risa con el estomago. Aquel que es incapaz de humor o temeroso del mismo, tiene el temperamento de un totalitario, mas bien como aquel puritano de Mencken que estaba obsesivamente preocupado de que en algún lado, de alguna manera, alguna persona podría haber encontrando la manera de sentirse alegre. ¿Qué está haciendo Howard Roark, el héroe de 'The Fountainhead' cuando Ayn Rand lo introduce en el principio de la novela? ¡Riendo, y está desnudo además! Líbrenme del Objetivista tipo "Randroid", pedante, detallista, cara de caca. ¿No nos hemos encontrado todos con alguno? de esos que han tenido un bypass del sentido del humor. Si no podemos divertirnos luchando por la libertad, entonces deberíamos plegar la carpa. Uno de los mas divertidos periodos de me vida fue durante los debates en la calle de la ABC, cuando Adrian Chisholm, yo y un variado grupo de libertarios viajamos por el país debatiendo los derechos de propiedad con los candidatos de otros partidos políticos. Todavía irrumpimos en ventarrones de risas recordando alguno de los incidentes que ocurrieron durante ese tiempo. Quizás la reunión mas divertida fue la primera, en Pukekohe. Fue compacta y apasionada. Los temperamentos se recalentaron; los participantes, incluyendo el Presidente de Act, Roger Douglas y el MP de National, Warren Kyd, terminaron en insultos. El principal vocero de National esa noche, ahora un MP, era uno de los mas hombres más viscosos que jamás haya conocido. El hizo un discurso especialmente ofensivo tratando de defender las alarmantes actuaciones de su partido sobre violaciones a los derechos de propiedad. Era tan desagradable que no puede convencerme a mí mismo de darle la mano. Sucedió que él era un Ginecólogo de profesión. Me entretuve mucho diciendo a la gente que no le daría la mano porque sabía donde había estado. Similarmente, me gusta asegurarme que cada edición de The Free Radical tiene su parte de diversión, risa y burla. Una de laureles favoritos por la revista vino del profesor de economía en Texas, Larry Sechrest, quien la llamó "atrevida, centelleante, inescrupulosa"

Esto amplia las consideraciones que quiero incluir en esta comprobación con la realidad. Nuestra batalla es primariamente una de tipo espiritual (espiritual, no en el sentido supernatural sino en el sentido de pertenencia a la totalidad material, intelectual, psicológica y emocional que es un individuo humano). Buscamos una sociedad libre no solamente para que los balances de los libros den bien y lograr un mayor desarrollo económico (esto ciertamente provendrá), The Free Radical no es la parte impresa de Act ó la Mesa de Negocios. Buscamos una sociedad libre porque la libertad es el estado propio del ser humano, deja a cada persona libre para juzgar sus elecciones, seleccionar sus valores, seguirlos y atesorarlos sin obstrucciones, lo deja libre no meramente para sobrevivir pero para florecer. Es vital que asumamos esto, lo corporicemos en nuestras vidas tanto como podamos y presentemos nuestras ideas en forma acorde.

Los gráficos del PBI y los informes de la OCDE en mi opinión, no motivarán a la gente a las barricadas, una visión de total libertad, si puedo tomar prestado de Chris Sciabarra, sí lo es. Como dijo Nathaniel Branden en el numero 21 de FreeRad "La gente no tiene solamente necesidades materiales, tiene necesidades espirituales. Y serán las necesidades espirituales las que tendrán la ultima palabra. Hasta que la visión libertaria sea entendida como una búsqueda espiritual y no una mera búsqueda económica, seguirá enfrentando las malas interpretaciones y adversidades que enfrenta hoy."

Lo que me lleva a la realidad final que quiero que ustedes enfrenten esta noche. Esta prosecución solo puede ser de clase activa. Nada proviene de la nada. Si usted no actúa, no alcanzará. Aun cuando, para reiterar mi primer punto, no es Utopía lo que estamos buscando, es algo mucho, mucho mejor, por lo que estamos luchando. No sé si despreciar mas a nuestros jurados enemigos, o a nuestros amigos profesos que no hacen nada. Para citar a Nathaniel otra vez, "No creo que haya una batalla que merezca ser más peleada en el mundo hoy, que la batalla por una sociedad verdaderamente libre" ¿Quién puede darse cuenta de ello y no tomar las armas? ¿Si no somos nosotros, quienes? ¿Si no ahora, cuando? Y sin embargo, increíblemente hay esa clase de gente. Me gusta llamarlos IIN --Inútiles Inertes Nadas--. Y lamento informar que superan en cantidad a aquellos en las líneas del frente. Peor, algunos han elegido poner piedras en el camino, suponiendo que pueden decirle a los que están en batalla lo que están haciendo mal. Como cualquiera en la Libertyloop le dirá, desdeño horrorosamente a esas criaturas. Para su edificación y para todos los demás, quiero cerrar con dos citas -la primera de Theodore Roosvelt:

"No es el crítico el que importa, ni el hombre que señala al fuerte que tambalea; ó el cómo el-que-hace pudo haberlo hecho mejor. El mérito pertenece al hombre que está en la arena, cuya cara está cubierta por polvo, transpiración y sangre, quien se afana valientemente, quien yerra y vuelve enseguida otra vez, porque no hay esfuerzos sin yerros o desventajas, quien conoce la gran devoción, quien se empeña en una causa valedera, quien a lo mejor solo conoce al final la gran recompensa del triunfo y quien a lo peor, si falla mientras se anima grandemente, conoce que su lugar nunca estará con esas almas tímidas y frías que no conocen ni victoria ni derrota."

Y ésta, del luchador contra el esclavismo del siglo XIX, Frederick Douglass:

"Aquellos que profesan favorecer la libertad y aun así despotrican con la agitación, son hombres que quieren cosechas sin cultivar el suelo. Quieren lluvias sin truenos ni relámpagos. Quieren los océanos sin la extraña estampida de sus aguas. La lucha puede ser moral, o puede ser física; o puede ser ambas, moral y física ¡Pero debe ser una lucha! El poder no concede nada sin una demanda. Nunca lo hizo y nunca lo hará.

Lindsay Perigo
Free Radical Foundation
New Zealand
http://www.freeradical.co.nz
Traducción: Nestor Cirillo [ libertario@aah.net ]


(*) Prefiero llamar a los países por su nombre verdadero, Nueva Zelanda es un invento, tanto como 'Spain' para España, traducir el nombre de un país luce como un acto de ignorancia y pereza y es casi un insulto, es como traducir el apellido de una persona.
(**) La versión local del Partido Libertario - Libertarian New Zealand
(***) Epistemología, rama de la filosofía que estudia la naturaleza del conocimiento.
(****) 'Impuestos' (taxes)




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